Secretos de los Thangka

Se cree que el Thangka tibetano se concibió inicialmente como la inscripción del código de conducta sugerido por el creador de la filosofía budista, Gautama Buddha. Los practicantes budistas creen que los Thangka rebosan de energía y pueden atraer cambios positivos para su dueño. En toda Asia, los Thangka se utilizan como un medio espiritual para atraer riqueza y abundancia, así como protección contra energías negativas.

Los Thangka a menudo incluyen la geometría sagrada con el fin de lograr una perfecta estética y geometría, lo que contribuye a crear un espacio sagrado en el hogar. Hay diversas filosofías y estudios sobre el flujo y el movimiento de energía dentro de un espacio y sobre cómo éstos pueden controlarse para que acarreen los mayores beneficios para las personas. Entre ellos está el Feng Shui, que es una antigua ciencia china que ensalza la armonía y la prosperidad. Sugiere que una de las mejores maneras de eliminar las energías negativas y de reforzar las energías positivas a nuestro alrededor consiste en poseer la obra de arte adecuada.

 

Otras filosofías secundan tal creencia, como la india Vastu Shastra y la japonesa Wabi Sabi, que apuntan a que la pintura correcta trae armonía a las vidas de las personas al mejorar el espacio donde pasan la mayor parte de su tiempo. Además, la pintura utilizada para hacer un Thangka de primera calidad se deriva de cristales, materiales vegetales y minerales preciosos y semipreciosos, como perlas, corales, lapislázuli, cinabrio, azufre, azurita, malaquita, etc. Estas sustancias naturales destacan por su poder y sus propiedades curativas, y ayudan a mejorar el flujo positivo de energía dentro de un espacio.

La creación de un Thangka es en sí misma una práctica meditativa. La intención con la que se crea es esencial. Los artistas no pintan en los días que sienten que su mente no está tranquila y pura. Ésto refuerza la mentalidad positiva que existe en la pintura. Una gran diferencia entre el arte tradicional tibetano y otras formas de arte es la motivación. Desprovistos de ego, muchos artistas de los Thangka no firman sus pinturas, ya que creen firmemente que su ego no debería estar presente en las imágenes sagradas.

Los planos de las deidades se basan en medidas sagradas registradas en las escrituras antiguas. Siguiendo esta tradición, los artistas que crean estas pinturas espirituales actúan como medio para que las deidades beneficien a los propietarios de los Thangka.

¡Cualesquiera que sean sus creencias, un bello Thangka no dejará de ser una impresionante adición decorativa para cualquier casa!